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EL CINE ESPAÑOL EN UNA CLASE DE E/LE

Centro Virtual de Recursos María Moliner de Brasil

INTRODUCCIÓN:

Para iniciar este taller, nos gustaría traer a colación una completa definición de cine, que se elaboró en el I Congreso Democrático del Cine Español, celebrado en diciembre de 1978 con el fin de potenciar el despegue de la industria cinematográfica en la naciente democracia española, herida por el proteccionismo dirigista y la censura de la etapa histórica anterior: “El cine es un bien cultural, un medio de expresión artística, un hecho de comunicación social, una industria, un objeto de comercio, enseñanza, estudio e investigación. El Cine, es pues, una parte del patrimonio cultural de España, sus nacionalidades y sus regiones[1]”. En ella se manifiesta que el cine aglutina una serie de factores de extrema importancia en varios ámbitos: el cultural, el artístico, el social, el económico y el que más nos interesa aquí, el educativo. El cine, la manifestación artística más importante del siglo XX, que forma parte del acerbo cultural y artístico de los pueblos, ahora más que nunca, en nuestra sociedad de la información, de la comunicación y de la imagen, es una herramienta para aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir e aprender a ser, los cuatro pilares de la enseñanza.

Ya desde sus orígenes, el cine fue utilizado con fines pedagógicos, para mostrar experiencias a las que no se tenía acceso real y que podían conocerse a través de las imágenes, cuando todavía no existía el todopoderoso medio televisivo. Este carácter documental e informativo continua siendo muy valioso para enriquecer pedagógicamente la enseñanza de cualquier materia. A esto hay que añadir que el cine, el llamado “Séptimo Arte”, supera las posibilidades estéticas de otros medios audiovisuales elaborados con menos recursos, más urgencia y fines más interesados y, además, es un medio de comunicación fuertemente arraigado en nuestros hábitos sociales: goza de un lugar destacado en la vida personal y social porque se considera una prestigiosa fuente de cultura y, lo que también es interesante, de ocio y entretenimiento, aportando así la baza fundamental e imprescindible del aprendizaje motivador, la vieja máxima del prodesse delectare, enseñar deleitando: ¿a quién no le gusta el cine? Su variedad genérica y de enfoques ofrece un vasto almacén de recursos aptos para todos los públicos. El cine es sentido por todos como mágico porque nos permite olvidarnos de nosotros mismos por unas horas y sumergirnos en los mundos reflejados en la pantalla, vivir experiencias ajenas, llegar a cualquier rincón del conocimiento y del mundo sin perder de vista que estamos ante una ficción. A través de las historias que cuenta el cine se amplían de forma placentera las vivencias y el conocimiento de la sociedad en que vivimos, contemplándose en su desarrollo histórico, social y humano. El cine, por su carácter de representación de la realidad, produce además una implicación fuerte en los espectadores, con reacciones que se pueden encauzar hacia la consecución de otros objetivos comunicativos de intercambio de opiniones y sensaciones. Los objetivos que nos proponemos en clase pueden verse reforzados si tienen un ejemplo vivo en imágenes, que tendrán diversos efectos: consolidar los conocimientos, incorporar otros nuevos, provocar la investigación posterior... Hay que aprovecharse del placer que proporciona, y a partir de ahí buscarle la utilidad, llevar la magia al aula y, además, a partir de la proyección de fragmentos, espolear la curiosidad e interés del alumno para que vea la película completa, si está preparado.

Pedagógicamente, pues, el cine permite acortar el distanciamiento entre los contenidos programáticos y la experiencia del alumno y dar un tratamiento contextualizado a los contenidos de la enseñanza; exige usar conocimientos interdisciplinarios; facilita la diversidad cultural; aporta el componente lúdico que muchas veces se le ha negado a la escuela; y, en la medida en que se produce una identificación sujeto-objeto, potencia el aprendizaje significativo. En el campo E/LE favorece el enfoque comunicativo, que es integrador, porque da tanta importancia a elementos socioculturales como a los formales, es decir al uso de la lengua y a la forma de ver el mundo a través de esa lengua.

Como la LDB propugna, el conocimiento y uso de una lengua extranjera servirá como instrumento de acceso a informaciones y a otras culturas y grupos sociales. Por ello, el cine español debe ser para el profesor de E/LE una fuente primaria donde entrar en contacto directo con la cultura y la lengua, un campo donde buscar recursos y materiales, materiales especiales, con alto valor estético, que además ofrecen un uso de la lengua en situación de comunicación real por hablantes nativos. Todo esto justifica la necesidad de incluir este valioso material como apoyo en la enseñanza de muchas disciplinas, lo que quiere decir que debe formar parte de la formación de profesores de español como lengua extranjera.

A la defensa del cine español se suma el hecho de que al cine le han salido muchos competidores: externos, en esta sociedad de consumo donde se acumulan indiscriminadamente los productos más diversos; pero también internos: el cine español, como cualquier otra cinematografía no americana, está amenazado por al abusivo predominio de las empresas multinacionales, que controlan a escala mundial los sectores de la distribución y la exhibición, dejando escaso margen en el mercado para las filmografías nacionales, hasta el punto de que éstas precisan políticas de protección para sobrevivir incluso en sus países de origen. En el contexto en que estamos inmersos, de globalización y homogeneización mundial, se hace especialmente necesario prestar atención a la diversidad cultural, facilitar el acceso a sus manifestaciones amenazadas y, en el caso del cine, promover la educación visual crítica: hay que saber ver cine, no sólo el cine que se impone en el mercado, de ahí la importancia de incluir dentro de la educación premisas para formar espectadores capacitados para valorar la importancia de este medio.

Antes de empezar a usar el cine español como material didáctico, hay que conocerlo. En Brasil es difícil acceder al fondo cinematográfico español, porque no llega a las salas comerciales, y es minoritario en videoclubs y otros circuitos comerciales. No es que el cine español sea un completo desconocido, gracias a figuras universales como Buñuel, o al trabajo de directores como Carlos Saura, Pedro Almodóvar, Julio Médem o Alejandro Amenábar, o a la proyección internacional de que disfrutan actores como Antonio Banderas, Javier Bardem o Penélope Cruz, pero sí se puede afirmar que disfrutar de una película española en cualquier cine brasileño es un hecho como mínimo esporádico y casi siempre excepcional. Estas dificultades pueden disuadir al profesor de español, que no está al tanto de la trayectoria del cine español ni dispone de material para trabajar.

Por eso nos proponemos varios objetivos en este trabajo: en primer lugar, proporcionar una visión general de la producción cinematográfica española (reforzada con el visionado de secuencias de algunas de las más importantes películas españolas), que sirva de guía de iniciación al mundo del cine español y que podrá ampliarse con la bibliografía que se acompaña y la información en Internet. En segundo lugar, examinar los recursos que podemos usar en clase teniendo en cuenta el país en que nos encontramos. Por último, analizar las condiciones y las formas de trabajar con el cine español en la clase de E/LE como propuesta didáctica.

[...]

PROPUESTA DIDÁCTICA

Dificultades:

Trabajar con el material que ofrece el cine español es un reto por las dificultades que presenta:

1. El nivel de comprensión de los alumnos: entre los factores que influyen y habrá que tener en cuenta, están los conocimientos previos sobre la lengua y la cultura españolas y el grado de proximidad de su cultura de procedencia, el estilo de aprendizaje, los fines para los que está aprendiendo español o la edad, que marca diferentes intereses y diversa capacidad de asimilación.

Además, entender una película supone lidiar con una serie de condicionantes técnicos, como la calidad del sonido, o propiamente lingüísticos, como la modalidad de lengua que se usa, el tipo de dicción de los actores según los personajes que interpretan, la rapidez de las intervenciones que imitan el uso real de la lengua hablada... Nos puede ayudar para la comprensión el uso de películas subtituladas, pero es un recurso puede no interesarnos, si precisamente queremos potenciar la comprensión auditiva sin el apoyo de la palabra escrita en otra lengua. Si disponemos de películas en formato DVD, podemos jugar con varias posibilidades, con o sin subtítulo, incluso la de ofrecer subtítulos en español.

2. Disponer de material adecuado. Entre los objetivos prioritarios que debemos marcarnos está, como hemos señalado, el de organizar una buena videoteca con fichas de ayuda que indiquen los aspectos en que cada película nos puede ayudar a la enseñanza del español, (complemento o sección de la biblioteca, en la que tiene que haber una bibliografía básica sobre cine español), y contar con los medios técnicos necesarios.

3. Relacionado con el apartado anterior, realizar la selección del material. Amenós (2000), que ha reflexionado sobre el asunto, considera que el grado de dificultad del material depende de factores como la proximidad lingüística y cultural y la mayor o menor complejidad de la estructural y temática de las películas, además de la capacidad, interés y motivación de los alumnos, factores que deben considerarse a la hora de planificar cualquier actividad. Para superar estos escollos, el profesor deberá proporcionar procedimientos para facilitar la comprensión de la trama, los personajes, la lengua utilizada, etc.[1] El profesor, a la hora de tomar las decisiones, deberá tener en cuenta factores como el entorno de trabajo y las características específicas del grupo, para centrarse en las cuestiones socioculturales más representativas teniendo como base “el respeto a las sensibilidades ajenas y el afán informativo y pedagógico” (Amenós, 2000: 771). El material debe ser atractivo para el alumno y adecuado para la situación de aprendizaje concreta, para lo que siempre que sea posible habrá que negociar con el alumno teniendo en cuenta sus capacidades, necesidades y gustos a través de diversos procedimientos (conocer la opinión de los destinatarios a través de encuestas, proporcionar información sobre las películas para facilitar la elección de los alumnos, etc.). En definitiva, llevar a cabo un trabajo previo de preparación para que la elección de las películas se adecue a la situación de aprendizaje de nuestro grupo de alumnos y a los objetivos que nos marcamos en la actividad.

Estas dificultades no deben impedir que incluyamos el cine como recurso en la clase de español si nos adaptamos a las posibilidades reales, salvamos los escollos e intentamos rellenar las lagunas que nos ofrecen los materiales de que disponemos. Se trata de incorporar elementos cinematográficos en la medida en que puedan ayudarnos a una contextualizar actividades, a hacerlas más atractivas, a disponer de muestras reales de lengua, a incorporar elementos culturales, etc. Con ello estamos acercando a los alumnos a la cultura española y promoviendo el gusto y la curiosidad por el cine español, al tiempo que reforzamos el aprendizaje de la lengua. El rendimiento que podemos sacar de él debe ser incentivo suficiente para su uso, y para superar todas las dificultades que nos podamos encontrar.

Tipología de uso:

Podemos usar el cine español:

1. Como actividad cultural:

No cabe la menor duda de que la competencia comunicativa está ligada a la competencia cultural, ambas son inseparables: la lengua es un vehículo para las manifestaciones culturales de los hablantes. Algunos métodos de español actuales incluyen información cultural, pero a veces su tratamiento es meramente informativo, no se incluyen en actividades planificadas para la interacción. En otros, la información cultural se ofrece a través del texto escrito, de la cinta de audio y en los más avanzados del vídeo. Se han publicado también métodos donde, a través del enfoque por tareas, se tratan los más diversos aspectos socioculturales, pero, salvo contadas excepciones, no se aprovecha de manera sistemática el caudal cultural y artístico del cine, a no ser de manera indirecta presentando ejercicios de reconocimiento de personajes (actores, directores) o como tema fugaz de algún diálogo. El profesor no nativo a veces tiene dificultades para conocer bien la cultura hispana, muy extensa porque forman parte de ellas países situados en diferentes continentes, cambiante según las coordinadas temporales. Dificultades puede tener también un profesor nativo para entender aspectos culturales de otros países de habla hispana diferentes del suyo. Es muy difícil, sin estar en contacto directo con la cultura, inserir elementos pragmáticos y sociolingüísticos (gestos, expresiones, variantes lingüísticas, diferencias de registro y un largo etc.).

Pero, ¿cómo abordar el uso del cine como actividad cultural? Proyectar películas como procedimiento-comodín del que podemos echar mano en cualquier momento para relajar el ritmo de trabajo y premiar a nuestros alumnos sin más puede ser contraproducente, porque si no hay un trabajo previo que permita conocer el contexto de la película y actividades para entenderla en profundidad puede producirse un efecto negativo que desanime a los alumnos. Siempre habrá que planificar rigurosamente cualquier proyección, marcándose unos objetivos y elaborando una serie de procedimientos que ayuden al alumno a darle sentido a la actividad.

Si realmente queremos acercarnos a la lengua y a la cultura españolas a través del cine, una actividad productiva será la organización de ciclos de cine. Y si nos decidimos a organizar un ciclo, no podemos perder la oportunidad de aprovechar la actividad más profundamente, imbricándola en la programación del curso, para lo que se tendrá en cuenta la situación concreta en el aula (nivel de los alumnos, tiempo y medios disponibles, etc.), y cuáles son los objetivos que queremos conseguir (en relación con el currículo de español). Habrá que realizar una programación justificada y una preparación previa de la actividad, que será más interesante y provechosa cuanto más implicados estén los alumnos en la preparación y realización del ciclo, sin limitarse a ser espectadores pasivos.

En primer lugar, se requiere un trabajo previo de preparación del ciclo:

► Selección de las películas (utilizando criterios de relación con el currículum o planteándolo como actividad extraescolar)[2].

► Preparación de material para comprender el contexto histórico en que se surgió y se desarrolla la actividad.

► Características estéticas del filme (si está incluido en alguna escuela o muestra alguna influencia reconocible).

► Preparación de fichas técnicas con el argumento de las películas, directores y actores.

► Buscar información detallada sobre cada uno de los directores, los principales actores y reseñas críticas del filme, y realizar trabajos con fotos y textos que se pueden colocar en el aula.

► Aprovechar en la medida de lo posible ese material en la clase, para la enseñanza de las destrezas oportunas.

En segundo lugar, los alumnos pueden preparar intervenciones para presentar las películas a los asistentes. Después de la exhibición de cada película se puede realizar un cine-forum más o menos dirigido, preparado por equipos de alumnos (con una batería de preguntas previamente negociada, si se considera conveniente). Como colofón, se pueden hacer actividades de crítica y reflexión. Por ejemplo, cada alumno puede escribir un pequeño trabajo sobre la película que más le haya gustado o llamado la atención con diversos asuntos: resumen del argumento, pequeños trabajos de investigación sobre el tema de la película, crítica cinematográfica, etc., o establecer comparaciones entre dos o varias. Sería estimulante realizar votaciones para conceder un galardón a la más interesante según los criterios que hayamos establecido previamente.

No debemos concluir sin evaluar la actividad, para lo que elaboraremos cuestionarios que nos permitan recoger información sobre el grado de consecución de los objetivos que nos habíamos marcado en la actividad.

2. Como materia de estudio: se lleva a cabo en proyectos o en cursos monográficos de cultura, para estudiar las relaciones entre cine y literatura o cine e historia, por ejemplo.

3. Como apoyo a los contenidos lingüísticos y culturales. Además de los contenidos nociofuncionales, gramaticales y comunicativos, el currículum de español incluye los contenidos culturales. El mundo cinematográfico español puede ser una opción entre otras muchas para integrar la práctica de las destrezas comunicativas y la enseñanza de la cultura española, nos permite aplicarlo de múltiples formas para cualquier aspecto que queramos tratar, adaptándolo a nuestras necesidades de tipo de alumno, nivel, tiempo y recursos con los que trabajamos, trabajando simultáneamente lo lingüístico, lo social y lo cultural. Es el procedimiento indicado para cualquier nivel y planteamiento didáctico.

Dentro de este apartado podemos usar películas o cualquier tipo de material relacionado con el cine, ya sea texto o imagen.

a) Si se trata de películas, lo primero que nos planteamos es la cuestión de si proyectar la película completa o una selección de secuencias:

- una proyección completa supone tener que disponer de varias sesiones para la actividad, sin contar con el esfuerzo de preparación que exige para el profesor y el grado de conocimiento de la lengua para el alumno. Sólo la exhibición del filme puede llevarnos uno o dos períodos lectivos, dependiendo de la duración de la jornada. En principio, requiere un nivel medio/alto de conocimiento de la lengua, lo que restringe su aplicación (aunque esta dificultad que puede ser solventada con diversos procedimientos para facilitar la comprensión). Este tipo de actividad parece más apropiado para tratar temas generales (hechos históricos, grupos y movimientos sociales, costumbres, obras literarias, por poner algunos ejemplos) a ser posible insertados en una metodología de enseñanza por tareas que permita desarrollar varias competencias, disponer de un margen de tiempo amplio e ir enfocado a la consecución de una tarea final.

- La proyección parcial[3] de escenas de 10 ó 15 minutos de duración como apoyo a cualquier aspecto que estemos tratando presenta menos cortapisas, porque requieren menos tiempo de preparación y ejecución y se pueden adaptar con mayor facilidad a cualquier nivel de los estudiantes, y permite exhibir secuencias de diferentes filmes. Aparte de servir para contextualizar las actividades, suponen un inmejorable refuerzo para la adquisición de competencias lingüísticas, sobre todo la auditiva, que puede superar con creces a la cinta de audio o al vídeo diseñado específicamente para reproducir situaciones simuladas en relación con los contenidos de una unidad, porque hace un empleo efectivo de la comunicación real, un modelo de lengua.

Tanto si elegimos un procedimiento u otro, podremos realizar una extensa tipología de actividades complementarias para desarrollar las destrezas y reforzar los contenidos del currículum.

b) Pero también podemos usar otro tipo de material (textos, fotos, carteles) para preparar actividades, bien como apoyo a la exhibición del filme, o porque no dispongamos de películas o bien porque nuestro objetivo se cubra sin tener que recurrir a ellas. Hemos visto que en sitios especializados de Internet se ofrecen actividades específicas con el cine español como pretexto para desarrollar las destrezas lingüísticas y otras competencias (sociolingüística, estratégica, cultural...)[4].

Nada comparado con la cantidad ingente de recursos que podremos usar para preparar nuestras propias actividades, adaptadas a la situación de enseñanza de cada profesional. A lo largo de este trabajo hemos ido dando noticia de muchas páginas dedicadas a directores, actores, filmes y mundo del cine en general. A poco que se entre en cualquier buscador potente, podremos multiplicar el número y actualizar la información, conocer todos los entresijos del mundo del cine español, para estar al tanto de nuevos rodajes, críticas, entrevistas, vidas y obras, ver trailers de estrenos, o pequeñas secuencias de cine, o cortos completos, escuchar bandas sonoras, admirar a sus estrellas ver y dejar opiniones en foros, participar en chats temáticos..., y usar todo esto con fines didácticos, desde programar actividades sencillas como conocer el vocabulario específico del cine en español o un pequeño rompecabezas cuyas piezas desordenadas hay que unir hasta simulaciones complejas de preparar el rodaje de una película.

Una tarea:

A continuación se esboza un ejemplo de tarea en la que se usa la imprescindible Internet como fuente de recursos y el cine español.

LA FAMILIA ESPAÑOLA

Justificación: el tema de la familia aparece en el currículum de español en todos los niveles. Permite desarrollar objetivos comunicativos y culturales (vocabulario del parentesco, el registro familiar y los modos de vida y costumbres de la célula básica de la sociedad. Para tratar el tema desde una perspectiva de simulación de situación real, usaremos los recursos que ofrece Internet y el cine español.

Objetivos: con esta tarea nos proponemos la consecución de una serie de objetivos lingüísticos y culturales que nos permiten abordar un proyecto final:

- Reforzar el léxico de los campos semánticos relacionados con la familia. - Distinguir entre las variantes sociales del español de España. - Conocer la tipología social de la familia española.

Tarea final: preparar a los alumnos para realizar un curso intensivo de Español en España. A través de direcciones de Internet[5], los alumnos tendrán que escoger una ciudad, realizar un test de nivel de español (http://www.spanischschule.info/spanischkurseES/index.html, por ejemplo) para determinar qué curso elegir; escribir una carta indicando qué tipo de familia prefiere para alojarse durante su estancia en España (en la que puede indicar el perfil de la familia, la zona donde se encuentra la vivienda y el tipo de vivienda); escribir una carta a un miembro joven de la familia en la que vaya a estar alojado usando el registro coloquial; y rellenar el formulario de inscripción del curso.

Tareas intermedias: Ver Tabla

Temporalización: Se calculan 15 horas en el aula, más las horas de trabajo en casa para búsqueda en Internet y realización de trabajos.

Nivel: avanzado

Evaluación: se evaluará el grado de motivación de los alumnos, la consecución de los objetivos, la adecuación al nivel de la clase, el papel de los alumnos y del profesor en el proceso y la utilidad de la actividad.

Fin:

En este taller hemos querido colocarlos delante de este escaparate artístico que tantas posibilidades ofrece para conocer la lengua y la cultura españolas, en una primera incursión al mundo del cine español. Nos ha movido el ánimo de abrir un espacio para la reflexión y, sobre todo, contribuir a reducir las dificultades específicas que el profesor brasileño se encuentra en este campo.

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[1] En el Anexo I reproducimos el Cuestionario para medir el grado de dificultad de una película o secuencia que ha elaborado Amenós para aplicar a películas completas o fragmentos.
[2] Se proporciona un anexo (Anexo II) con películas españolas agrupadas en ciclos temáticos que pueden servir como referencia para organizar ciclos de cine.
[3] El material didáctico De cine (Santos Gargallo, I. y Santos Gargallo, A. , 2001) está pensado con este enfoque: un material de carácter complementario que consta de un vídeo con fragmentos de 10 películas (Belle Époque: F. Trueba, 1992; Los peores años de nuestra vida: E. Martínez-Lázaro, 1994; Hola, ¿estás sola?: Iciar Bollaín, 1995; El efecto mariposa: F. Colomo, 1995; Alma gitana: Chus Gutiérrez, 1995; Carne Trémula: P. Almodóvar, 1997; Familia: F. León de Aranoa, 1998; París-Tombuctú: L.G. Berlanga, 1999 y Todo sobre mi madre: P. Almodóvar, 2000).y un libro de actividades para el alumno que trabajan los contenidos funcionales, gramaticales, léxicos y culturales de las secuencias escogidas, que nos pueden servir de modelo para la elaboración propia de actividades.
[4] Destacamos como más interesantes las que aparecen en la revista Tecla, de la Consejería de Educación de Reino Unido, donde encontramos numerosos ejercicios que sólo requieren una mínima adaptación teniendo en cuenta que han sido diseñadas para anglohablantes. El nº 23 de Materiales, de la Consejería de Educación está dedicado al cine. El Centro Virtual Cervantes también aloja ejercicios con y sobre cine realizados por profesores de E/LE.
[5] Se sugieren estas:

-. Buscar una familia
-. Inscripción
-.Cursos

 

 

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